miércoles, 25 de enero de 2017

Jornada 19. Eibar-Barça. Messi reina en el partido que vuelve el Ter Stegen que necesita el equipo

Por segunda semana consecutiva, el marcador obliga a que me envaine mi crítica en la previa a la alineación del amigo Luis Enrique, que en esta ocasión ponía a mi juicio dos herejías, una conceptual y otra por las características del jugador en cuestión. Pero la goleada a favor no empaña las razones por las que no me gustaban esos dos cambios en la alineación inicial.


El primero era hacer descansar a Piqué, justo el día que Mascherano está sancionado, provocando jugar con dos centrales zurdos. Sin entrar a discutir las capacidades de los mismos (e imaginaros lo que me cuesta esto, siendo uno de ellos el inexplicable Mathieu), para mi es un riesgo a evitar por una cuestión conceptual. Y es que los zurdos, y sé bien de lo que hablo, son mucho más laterales que los diestros; es decir en cuestiones naturales (no culturales o de que el mundo está diseñado como si todos fuéramos diestros), como puede ser el fútbol, a los zurdos les cuesta mucho más utilizar el sector derecho, ya sea de pierna o brazo, lo que ocasiona que por ejemplo en este caso, el zurdo que juega de central derecho tenga muchas más dificultades para poder defender y sobre todo sacar el balón desde su posición por su lateralidad. Es por ello, que Umtiti estuvo incómodo durante gran parte del partido, y tuvo que ser Ter Stegen el verdadero tercer central en la salida de balón, como luego volveremos más adelante.

El segundo, es el posicionamiento de Arda Turan en el interior. Arda, que en un equipo con 1-4-4-2, como el Atlético de Madrid, podría ser un interior de nivel, más llegador, en un esquema como el del Barça, en el que el interior es mucho más posicional en el 1-4-3-3. Con posición de balón, el interior del Barça tiene tres misiones que yo llamaría principales: dar continuidad al juego de posición en la búsqueda del momento de habilitar a los delanteros, realizar desmarques de ruptura para poder habilitar el espacio propio de su posición para que los puntas de banda (Neymar y principalemente Messi) puedan recibir en tres cuartos y cambiar el ritmo de la jugada, y también vigilar las espaldas en las subidas de su lateral. Arda es un jugador más de conducción que de combinación, no se le ven desmarques como a Denis, Rafinha, André Gomes o Rakitic, y hasta el sábado y pocas veces tenía la disciplina para ser el guardaespaldas de su lateral. Es evidente que la dinámica del partido favoreció mucho el juego de Arda, ya que hubo mucha transición y poco ataque posicional continuo. Además, su desempeño defensivo a mi gusto fue extraordinario. 

Tras unos primeros minutos de igualdad, el Eibar se hizo con el partido por unos diez minutos, diría que del 15 al 25, en que los armeros, con una gran presión, profundidad y apoyados en la diana de Sergi Enrich, pasaron por encima del Barcelona, que se sostuvo gracias a un Ter Stegen que esperemos con el nivel mostrado el sábado se ponga al nivel de sus condiciones y de las expectativas al menos en mi despierta. Tras esos diez minutos, el Barça comenzó a salir con más claridad, y tras un primer error de Suárez ante el primero de los múltiples pases extraordinarios de Messi, Denis agarró un rechace en la frontal y con un gran golpeo de empeine marca un golazo raso a la derecha del portero. 

A partir de ese primer gol, hasta el final del partido, festival de pases en profundidad de Messi que no acababan de culminar sus compañeros. Siendo así, decidió empezar y acabar una jugada y en combinación con Luis Suárez, en una especie de amago, con un toque sutil, casi un control orientado hacia la red, marca el 2-0. De ahí, una pelea ganada de Suárez con el central, acaba con un mano a mano y posterior gol, y al final del partido, Neymar, por fin consigue marcar en jugada ese gol en jugada que llevaba ya muchos partidos buscando, tras una buena asistencia de Aleix Vidal, que volvió a sumar minutos de calidad en el lateral derecho.

Como afortunadamente lo de Messi, ya es casi rutina, y vimos otro partido sobrenatural ejerciendo de mediocentro, mediapunta y delantero a la vez, me gustaría hacer una mención al partido de Marc André Ter Stegen. Como apunté la semana pasada en mi post sobre el cambio de guardia de la portería del Camp Nou, para mi Ter Stegen estaba teniendo un rendimiento decepcionante, no por sus errores, que se pueden circunscribir a la cagada de Vigo, sino porque no ha evolucionado lo que uno esperaba. Además sigue siendo excesivamente conservador posicionalmente, viviendo demasiado retrasado, incluso en balones aéreos, que como vimos el sábado tiene todas las condiciones para dominar. A esto se le sumaba el cambio de criterio en la salida de balón, que en vez de dejarlo a criterio del portero, primaba el balón en largo para superar la presión del rival, cada vez más extendida entre los rivales blaugrana. El domingo en Eibar, ante unos centrales con problemas en la salida de balón, Ter Stegen dio un paso adelante, 57 pases con un 80% de acierto, muchos de ellos de más de 30 metros como se puede ver en este video

Dominador en el juego aéreo ante un equipo muy potente en este tipo de juego, segurísimo en el blocaje como siempre, realizó además, 2 o 3 paradas de bastante mérito, aunque la que todos consideran un paradón, a tiro de P. León, para mi es una mala elección en el direccionamiento del rechace, puesto que llegando con esa claridad, lo más conveniente es prolongar la pelota a córner por encima del larguero. En cualquier caso, este es el Ter Stegen que yo espero ver siempre que leo que la alineación del Barça comienza por su nombre. Le seguiré especialmente en las próximas jornadas.

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2 comentarios:

  1. Gran crónica, Jordao. Alto nivel pedagógico del sabio de Chamberí

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  2. Gracias. Según veía el partido, veía la crónica como Messi los pases en profundidad a la subida de los laterales ;-)

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